lunes, 31 de octubre de 2005

El Dia del Latinazo

Hoy ha sido el día del Latinazo. El Latinazo es una experiencia vital. Hay que vivir el Latinazo. Imaginad una brecha en el contínuo espacio-tiempo, algo capaz de transmutar la naturaleza misma de la realidad y convertir un domingo por la tarde en un sábado por la noche, y quizá os acerquéis a vislumbrar un atisbo de lo que yo he visto hoy.

Estoy en la "oficina" de mi querido Miguel Porto, en Madrid, de visita. Él duerme en la habitación de al lado. Le vendrá bien, dice. Yo apuro este extraño momento atemporal y me permito el lujo de olvidarme por unos días de mi propia existencia. Lo necesitaba.

Puedo contar muchas cosas de estas vacacioncillas. Pensaba hacerlo aquí y ahora. Por algún motivo no me apetece realmente. Quizá estoy demasiado inmerso en ellas todavía, quizá es sólo que también me vendría bien dormir.

Dicen que el tiempo no se detiene para nadie. No es una afirmación exacta. He descubierto que es posible detener el tiempo, lo que ocurre es que antes o después te cae encima de golpe. Y no me parece mal.

Hemos captado la señal de una televisión extraterrestre. Fingían ser humanos, pero eran de otro planeta. O al menos, eran seres humanos cultivados en otro planeta como vainas. No sé qué pretenden.

Definitivamente, necesito dormir.

martes, 25 de octubre de 2005

Juegos de perros...


...y otras estupideces. Pues sí, por la tele no hacen más que anunciar el juego ese de los perros de la Nintendo DS. Pensaba que no había nada peor que ver a Estopa anunciando videojuegos, perdiendo así toda la dignidad del medio, pero una vez más, me equivocaba. Siempre hay algo peor, amigos. En este caso, ver a Estopa anunciando videojuegos para memos. Como si fuera lo máximo o algo así. Como si no conociéramos todos el tamagochi. Y vaya nombre original que tiene el invento. Nintendogs. Alguien se ha devanado los sesos con eso. Es para aplaudir.
Pensándolo bien, no es de extrañar que el pasatiempo ese (a juego no creo que llegue, pero no voy a cargar mucho las tintas porque, al fin y al cabo, no lo he visto) haya triunfado en Japón. Es el tipo de chorrada que les mola a los japos. Y seguro que la mayoría de ellos no tiene sitio en sus casas para una mascota. Me recuerda un poco a "¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?", ese libro estupendo en el que la humanidad estaba obligada a cuidar a una mascota por motivos sicológicos y sociales. Los pobres desgraciados que no podían permitirse una mascota de verdad, recurrían a un robot diseñado para simular ser un animal hasta en los más ínfimos detalles. Y la gente se desvivía por sus animales eléctricos. Lo que en la obra de Dick (claro, por supuesto, quién si no, estaréis pensando muchos... qué le vamos a hacer si Dick ha tocado todos los temas) llegaba a ser triste y patético, resulta que en la realidad es una gran innovación y un avance de la técnica hecho a medida de las posibilidades de la nueva consola portátil de Nintendo.
Yo la verdad no tengo muy claro cuáles son esas posibilidades. Tiene una pantalla táctil, vale, pero ¿para qué coño queremos una pantalla táctil? ¿No podemos hacer exactamente lo mismo con un cursor y una cruceta? Bueno, tal vez haya alguna cosilla que no, y tal vez resute práctico para hacer según qué cosas. Exactamente igual que un ratón, vamos. La gran innovación se puede equiparar a haber logrado incluír un ratón en una portátil. Que no está nada mal, por otra parte. Mi duda viene de que lo único que se les ha ocurrido para fardar de las (supuestas) tremendas posibilidades que ofrece el invento es hacer un tamagochi con perros en los que ¡oh, maravilla! puedes "acariciarlos" tocando la pantalla. Bien por los avances de la técnica. ¿Para cuándo avances en el desarrollo del juego? Puede que sea muy bonito y muy "interactivo" (sí, tienen la desfachatez de llamarlo así), pero el juego sigue siendo una mierda. Posiblemente guste a los niños pequeños y a las niñas mayores, pero todos sabemos que a esos les gusta prácticamente cualquier ñoñez. Porque me da la nariz que todos los perritos van a ser muy parecidos, todos monísimos y encantadores, y jugarán con pelotitas y darán saltitos de formas muy graciosas. Pues vaya mierda. Con lo bonito que sería poder criar a un doberman enorme y fiero y azuzarlo contra los otros. O a un bulldog sucio y huraño. O poder darles con el palo del dolor si se te cagan en la alfombra. Que te destrocen el sofá a mordiscos cuando no estás mirando. Que te obliguen a abandonarlos en una gasolinera si te aburres de ellos y quieres empezar otra partida. Pero no, imagino que todo será en colores pastel y con musiquitas de circo de esas que tanto le gustan a los nintenderos.
Y es que, puestos a sacar juegos de este tipo, deberían tener algo más de cuidado con los valores que se transmiten. Cuando digo esto estoy pensando específicamente en el Sims, juego que sí he jugado y que puedo decir sin temor a equivocarme que es una puta mierda repugnante. Te lo venden como un simulador de vida, en el que puedes "dirigir" la vida de unas seudopersonas. Es un juego odioso desde su misma concepción. Y es que si uno quiere que sus sims sean felices, lo que debe hacer, básicamente, es comprarles una tele gigante, ponerles un salón enorme, muebles de diseño, casas palaciegas, cuadros caros, un equipo de música que flipas, el último grito en decoración, etc. Y para ello debe trabajar y trabajar y trabajar. Todos los putos días de su vida, por cierto. Creo que la posibilidad de ir de fiesta se incluyó en una de las últimas expansiones, en el juego original el pobre sim estaba condenado a una vida sin fines de semana en la que su única alegría era ver una teleserie en su televisor de plasma. Pero él era feliz así, asi que de alguna manera la felicidad debe de consistir en eso... o esa parece ser la moraleja del juego. No creo que muchos jugadores vayan más allá de este análisis. Como todos sabéis, el juego triunfó la hostia y la segunda se parte se vende como churros desde hace meses. Los pobres padres piensan que es un juego educativo y sin violencia. Yo creo que es un fabricante de esclavos, y lo que es peor, es terriblemente aburrido. Más valdría que estuvieran jugando al GTA, bailando en las discotecas y matando camellos. Pero no, claro, en el GTA uno puede tomar decisiones.
Juegos de perros, vidas de perros.

martes, 18 de octubre de 2005

Enchendo o bandullo


Pues nada, estoy haciendo la digestión después de atiborrarme con un fastuoso plato nº 6, aquí en la sala de ordenadores de la facultad. En el Papo's nunca les ha dado por ponerles nombrecillos a los platos, asi que cuando los pides dices lo mismo que si pidieras un perfume... pero éstos no vienen en envases pequeños, a fe mía. Un nº 6 está en el límite de lo que soy capaz de comer. Además está rico, me gusta comer en el Papo's. Particularmente me flipan las patatas fritas. Y no es que sean gran cosa: son patatas congeladas de lo más vulgar, hechas en freidora y con sal pa dar sabor. Pero deben de añadirles algún tipo de alcaloide para crear hábito, como en el Mascafé, porque es empezar y no parar. La hamburguesa, en cambio, es bastante asquerosilla. Incluso la de carne sabe mal, como a plástico quemado o algo así. Las "ecológicas" dan puto asco directamente, y las de salmón no me atrevo a probarlas. Por otra parte, ¿por qué cojones hacen hamburguesas de salmón? Si vas a poner salmón, que sea salmón, leñe. Desde luego hay que ser un poco gañán para pedir esas cosas. Gañán o vegetariano, aunque la mayor parte de las veces estos términos son intercambiables. Si tan contentos están dejando de comer carne, ¿para qué hacen "hamburguesas vegetales"? Puro postureo, estoy seguro. Algún día esa ridícula moda del vegetarianismo quedará atrás, como los pelos cardados y los pantalones de campana. La humanidad siempre ha comido de todo, lo demás son desviaciones. Además, no puede ser bueno comer siempre vegetales. Si alguien se molestara en investigarlo, probablemente se descubriría que a la larga ser vegetariano provoca serios problemas de salud. Por desgracia, el poderoso lobby de la industria alimentaria silencia estos estudios, ya que obtienen una gran rentabilidad vendiendo menús a base de pasta, lechuga y repulsivos espárragos a un precio absurdo. Y es que de alguna manera han logrado convencer al mundo de que las cosas "sanas" son más caras, aunque todos sepamos que la pasta es de los comestibles más baratos que existen y las cuatro hierbas que les añaden a la ensalada no pueden valer mucho. Pero allá ellos. Como dice esa canción que Roberto no deja de citar en estos casos: "Asesinos de plantas, asesinos de plantas, estáis jodiendo el mundo".
En este punto os estaréis preguntando varias cosas. La primera, es qué pinta aquí la foto de la cachondilla esa de arriba. No, no es ninguna estratagema para aumentar las visitas, pero ya que está lo explicaré al final y así os obligo a leer todo el post. La segunda es... ¿qué hace este comiendo en la universidad? ¿No ha terminado? ¿Ha cargado la que le quedaba? Pues para el que no me haya visto últimamente, explicaré lo que ha pasado. Muy por encima y en versión resumida, que ya estoy hasta los cojones. Vine a hacer la matrícula, porque resulta que no, que no me han aprobado. Fui a la revisión y finalemente tenía un 4,3. Y no aprobé porque en un ejercicio, que yo había respondido correctamente, la profesora decidió que el razonamiento que yo había usado no era válido, y me puso un cero en lugar de los dos puntos en los que estaba valorado. En honor a la verdad, debo decir que no estaba muy bien explicado, y se podría interpretar que yo no tenía una idea muy clara de lo que hacía. ¡Pero estaba bien, hostia! No me expliqué bien, pero mi razonamiento no era malo. Después de mucho discutir, llegué a la conclusión de que me suspendía por no poner que la existencia de un coste marginal igual a cero implica la existencia de otras soluciones óptimas alternativas en problemas de localización. Esto puede no parecer muy evidente a los profanos, pero os aseguro que para cualquiera que se haya visto por encima el tema cae de cajón. Y no lo puse porque me pareció TAN JODIDAMENTE CLARO que sencillamente lo di por supuesto (de hecho, de no existir esos costes marginales iguales a cero el ejercicio no tendría ninguna razón de ser). Pero la cabezadura de la profesora prefiere suponer que en realidad no tengo ni puta idea y que acerté con la respuesta correcta de pura casualidad (ya me gustaría a mí tener esa suerte de acertar con las respuestas adecuadas así por las buenas). Y se aferra como una rata miserable a que no lo puse, y como no lo puse, pues no lo puse y ya está, independientemente de lo que yo sepa o no sepa o acabe la carrera o no la acabe. Bien por los profesores-robot, que en lugar de decidir quién merece aprobar y quién no dejan que un papelajo lo haga por ellos. Ya le ajustaré las cuentas a esa perra. Al menos, la convencí para que me dejara hacer un trabajo sobre la asignatura en lugar del examen de diciembre, asi que espero terminar por fin sin muchos dramas. El trabajo es un coñazo infernal y he estado casi toda la mañana en la biblioteca buscando documentación (y lo que me queda de tarde), pero espero que sirva de algo al final.
En cualquier caso esto no cambia el hecho de que me hayan puesto un suspenso injusto. Y ésta es precisamente la explicación de la foto con la que empieza el post. Puse en el busador de imágenes de google "suspenso injusto" para ver si encontraba algo que ilustrara el mensaje y me salió esa moza. A saber por qué. Los suspensos nunca se parecen a esta señorita... al menos los míos. Si es que no tengo suerte ni pa suspender.

lunes, 17 de octubre de 2005

Amigo Mío, Sí, Tú Eres Luiso


Aunque corro el riesgo de que esto se convierta oficialmente en una web sobre anuncios de la tele, no me puedo resistir a poner esto, por motivos que saltan a la vista. Para los que no conozcan a Luiso (y para los que lo conozcan también), es el tipo de la foto, el de la derecha. Y no, no es el mismo tío las dos veces.
Estos anuncios de Amstel no me gustan nada. Es particularmente absurdo y ridículo el de Solo Tú Encuentras Leña, que me repugnó desde la primera vez que lo ví. El otro tampoco me gusta, aunque es mejor que el anterior... y claro, la primera vez que lo ví flipé porque Luiso era el tío del fondo, e incluso tiene todo un primer plano para él solito. Los ojos se me salieron de las órbitas, porque yo sabía que Luis no había hecho un anuncio de Amstel... ¿verdad? Volví a verlo varias veces, y a cada flipaba más. El tío no es que se parezca, es que es jodidamente igual. ¿Un trucaje? ¿Una manipulación? No. Para los que no lo conozcáis, os juro que no hay trampa ni cartón, que el parecido es así de natural. O antinatural, según se mire.
Hay por ahí una leyenda urbana que dice que todo el mundo tiene un doble en algún lugar. Siempre me pareció una chorrada, como el efecto 2000 o el cambio climático, pero desde ahora lo tengo por cierto. Y quien lo dude, que mire la foto.

sábado, 15 de octubre de 2005

Recomendando Telarañas


En un principio, la lista de links que tengo ahí a la derecha estaba concebida como un acceso rápido a esas páginas que suelo visitar habitualmente. Como suelo venir aquí a echar un ojo casi a diario, es práctico tener esos links a mano, aunque todos sabemos que la lista de favoritos del navegador vale exactamente para lo mismo. Supongo que lo que ocurre es que de esta manera la sensación de ser un landrú por tener un blog se ve difuminada: puedo mantener la ilusión de que me sirve para algo. Eso es algo en sí mismo importante, sobre todo estos días en que mi colega Dabris me haya abierto los ojos sobre esos poemillas que puse más abajo. Dabris me advirtió, con toda la razón del mundo, de que parezco uno de esos gilipollas que ponen esos poemas seudoprofundos de rollo cuasigótico-gafapastil tan pretenciosos sobre lo sofisticados que son y el vacío existencial que sienten. Todo lo que desprecio y me repugna, vamos. En realidad puse esas cosas sin pretensiones y por motivos que pronto explicaré, pero cualquiera que entre y los vea pensará, justificadamente, que soy un capullo. Se equivocará, pero no podré culparlo.

Claro que me estoy desviando del tema. ¿Por qué se llama este post "recomendando"?, os preguntaréis. Pues se llama así porque ahora la lista de links tiene casi (casi) un doble propósito. Y no es otro que invitar a la visita y servir de recomendación, porque hay sitios por la red que merece la pena visitar. Definitivamente, el blog Pyjama-Rama es uno de ellos, y es mi motivación principal para escribir este mensaje. Tengo que decirlo: me he leído las primeras entradas y me he partido el pecho, es buenísimo, es puro humor, agudo, delicioso. ¡Leedlo, leñe, dejad de perder el tiempo aquí! (pero volved de vez en cuando, eso sí). La página de Viruete siempre tiene cosas interesantes que ofrecer y es visita obligada para los amantes de la caspa subcultural. En Diarios Secretos encontraréis la obra de uno de los (autoproclamados) mejores escritores de la actualidad… Y no seré yo el que diga que no es verdad; por lo que leído de momento el tipo parece un pelín desquiciado pero no se puede negar que sabe darle a las teclas. Con estilo y gracia, y no aburre. Sólo aquí ya hay material de lectura para horas, lástima que me resulte incómodo leer en la pantalla. En Alguien Tenía que Decirlo encontraréis, básicamente, un tío rajando de temas de actualidad (cosa que siempre es curiosa de ver), aunque lo que más me ha llamado la atención es la parte de autobombo del tal Casciari y, sobre todo, los comentarios que acompañan a esa entrada. Curiosete. Y para los que les gusten los juegos de rol, NoSoloRol es ahora mismo la mejor publicación que encontraréis en este país, y hasta donde yo sé, la mejor en castellano. Asi que hala, ¡a navegar!

domingo, 9 de octubre de 2005

Anuncios (2)

He vuelto. Este fin de semana he estado fuera; me he ido al pueblo a causa de un ineludible compromiso familiar. El compromiso se resolvió en un par de horas, pero estuve los dos días allí. Dos días pueden parecer muy poco tiempo. Incluso a mí mismo me parecían muy poco tiempo. Tan poco que no me pareció necesario llevarme un libro para leer, ni siquiera cogí el discman por la pereza de desconectarlo de los altavoces. “Total, son dos días”, me dije. Y ni siquiera enteros.

Pues bien, fue un error. Dos días pueden ser infinitos, pueden ser la eternidad condensada. No estoy seguro de que hayan transcurrido. Fueron dos días bastante aburridos. Llegué a ponerme a ver la tele. Fue sólo un rato, pero fue suficiente. Que la tele es una mierda es algo que todos sabemos, pero no deja de sorprenderme hasta qué punto es capaz de empeorar en fin de semana. Lo peor. Asi que naturalmente, me puse a ver anuncios.

No hace mucho que hablé de anuncios y no me gusta repetirme tan seguido, pero qué se le va a hacer. Es lo que me apetece decir ahora y ya está. Hubo un par de anuncios que me llamaron la atención por diversos motivos. De uno de ellos ya me habían hablado antes, precisamente a raíz de comentar mi “artículo” sobre el anuncio de neutrex. No recuerdo quién me lo comentó, pero entonces no lo había visto y no pude decir gran cosa sobre él. Se trata del anuncio este en el que sale un señor contando un chiste malo mientras se prepara un café. Luego sale la voz de Mónica Geller diciendo en plan zorra algo como “enhorabuena chicos, ya podéis hacer dos cosas a la vez”. Cuando lo veía por primera vez me desconcertaba porque el tipo estaba solo. Contaba el chiste en voz alta, pero no había nadie con él. Supongo que será para no distraer la atención, para ahorrar una paga o simplemente para que el tío parezca más gilipollas todavía. Bueno, da igual. El caso es que me hizo gracia. Comparte con el de neutrex esa intención de explotar el cliché del hombre como inútil en la cocina, aunque este va más allá para intentar convertirlo en un inútil absoluto. No me parece mal. Que sean las mujeres las que se dediquen a hacer el café, o cualquier otra tarea fastidiosa por el estilo. Lo que llama la atención de este anuncio es la descarada insolencia de la que hace gala. No lo he comentado aún con ninguna, pero estoy seguro de que a las chicas les encanta. Qué simplonas son, las pobrecillas. Qué fácil es satisfacer su orgullo. Saltan a la mínima, buscan provocaciones y ofensas en cada pequeño gesto, pero cómo se apresuran a aceptar encantadas cualquier adulación de tres pesetas. Por supuesto, no hay ninguna organización de hombres que proteste por el menosprecio del anuncio este porque en realidad nos da igual, sabemos que es una licencia paródica e incluso nos hace gracia. Pero sería imposible, por ejemplo, ver el anuncio de un coche cuyo eslogan fuera “tan fiable que incluso una mujer puede conducirlo”, o algo así. Ojalá algún día pierdan ese (justificado?) complejo de inferioridad que las hace tan insufribles tan a menudo.

El otro anuncio que me viene ahora a la cabeza es el de unos relojes. “Fossil”, creo que era la marca. Es un nombre muy desafortunado, la verdad, pero se me ha quedado sólo por eso… ¿merece la pena que recuerden tu marca por asociarlo a algo negativo? Interesante pregunta, pero no quiero hablar de esto ahora. Quiero hablar del anuncio. En al anuncio, un robot andante con un gran reloj en el torso y de aspecto bastante ridículo va caminando por la calle. Se cruza con una tía, y el robot, que debía de estar programado por uno de esos nerds pajilleros (que se son los que se dedican a programar cosas, reconozcámoslo) vuelve la cabeza para mirarle el culo. En ese momento de distracción, el robot, que me recuerda poderosamente a Flick, aquel otro gilipollas de aquel otro anuncio gilipollas, se cae por un agujero que estaba en medio de la calle. Pero no pasa nada, porque cae en el metro y sigue andando por allí como si nada, todo sonriente. Además todos los extras del anuncio sonríen también. Yo no sé a qué viene tanta sonrisa. Y se acaba. Pues a ver, que alguien me lo explique. ¿Qué coño significa toda esa mierda? ¿Qué cojones pinta ese robot asqueroso? No puede ser un anuncio para niños, a menos que se pretendan fomentar conductas como fijarse con descaro en los culos de las chicas o cruzar la calle sin mirar por dónde se pisa. No tiene ninguna relación con el producto, y no me vale que el robot lleve un reloj en el torso. Según eso, si llevara un falo enorme podría ser el anuncio de un sex-shop sin necesidad de cambiar nada, y a mi faceta de especialista en marketing eso le parece abominable (aunque como anuncio de sex-shop sería cojonudo). Ahora que lo pienso, es posible que fuera concebido como anuncio para cualquier otra cosa (probablementet un sex-shop) y el creativo lo reciclara para uno de relojes. O eso, o es que ese anuncio está destinado a subnormales y/o creado por subnormales. Y si no, que baje Dios y lo vea… como en ese otro maravilloso anuncio, en el que Dios se le aparece a una moza para darle un fijador de pelo. Es absolutamente genial, comparable al de la chica del futuro que viene con el detergente. Pero eso, si se tercia, lo hablaremos en otra ocasión….

viernes, 7 de octubre de 2005

Vacío

vacío





vacío como mi alma,











vacío como me siento

y no diré que es tu culpa, ni la de nadie
sólo vacío
sólo el vacío se explica sin palabras,
sólo el vacío encuentra razones en la nada
vacío, indiferente
sólido e impenetrable
abierto al vacío,
lleno de vacío

sólo vacío

jueves, 6 de octubre de 2005

os odio

me dais la PUTA RISA
asquerosos imbéciles de la inutilidad
aplastados, marchitos, muertos
muertos bajo mis botas, muertos
dolor en vuestros rostros (muertos)
agonía en vuestros ojos, vacíos
vacíos de ser, vacíos de alma, vacíos
huecos podridos de ecos quejumbrosos
miserables, apestados, repulsivos
odiosos

será un placer mataros a todos

miércoles, 5 de octubre de 2005

Por Amor al Arte

Pues sí, días tormentosos. Estoy haciendo prácticas, de momento va bien; no hay problema. Estoy viendo de qué va el tema antes de entrar a saco. Sigo pendiente de la última nota; mañana hablaré con la profesora. Además, parece que hay un problema con las actas de otra asignatura que había aprobado y hay un lío terrible. Y estos días estuve ocupado por la tarde y este fin de semana probablemente no estaré en Vigo. Asi que últimamente no actualizo demasiado. Espero que la situación se normalice en breve. Mientras tanto, tendréis que aprender a vivir sin mis posts maravillosos e iluminadores que tanto os hacen gozar y sentir la alegría de estar vivos. Oh, tiempos, oh, costumbres...