lunes, 8 de febrero de 2010

Tras el Incierto Horizonte

Qué gustazo ver cómo el nivel de los candidatos sube tanto, tan rápido. Hoy he terminado Tras el Incierto Horizonte, de Frederik Pohl, que se convierte en un aspirante automático. De entrada, otro que hubiera ganado en 2009. Mala suerte para ellos, buena para mí: si esto sigue así, va a ser un año increíble.

Tras el Incierto Horizonte es la continuación de Pórtico, una novela también merecedora de cualquier premio y que inauguró lo que se conoce como "La Saga de los Heechee". Aunque hace mucho tiempo que leí Pórtico, nunca tuve muchas referencias de la saga como tal, asi que supuse que se trataba de un nuevo "caso Dune". La verdad es que siendo conocida, Pórtico tampoco es que tuviera una fama exuberante, y Pohl, por mucho Gran Maestro que sea, tampoco es el autor de c-f más citado del mundo. Aparte de Pórtico, yo tan sólo le conocía Los Mercaderes del Espacio, que escribió en colaboración con otro tipo (cosa que siempre me sonó rara, no entiendo cómo pueden colaborar los escritores, no lo veo) y que, aunque tiene un título infame, es francamente interesante y divertida. Además tengo otro libro suyo en casa (Las Estrellas son de Fuego, me parece que se llama; como vemos, el señor Pohl no desperdicia su talento en los títulos) que nunca me había llamado mucho la atención. Creo que hasta empecé a leerlo alguna vez, quizá con algo de desgana. Prometo reintentarlo. [CORRECCIÓN: Mala pasada de la memoria: el libro al que me refiero es de Poul Anderson, retiro lo dicho]

Pero bueno, no quería hablar de esto, ni de los Mercaderes del Espacio, ni de Pórtico. Baste decir que recomiendo estos dos libros (en especial el segundo, de una originalidad y frescura poco habituales) y que, basándome en ellos y en Tras el Incierto Horizonte (que por motivos de comodidad pasaré a llamar TIH) tengo que reconocer que el señor Pohl se merece su título de Gran Maestro: todo lo suyo que he leído es excelente.

Es difícil hablar de TIH sin hablar de Pórtico. Inevitablemente son muy diferentes, desde la misma estructura. La narración es más secuencial al dejar de ser el centro de la historia un flashback, y el universo ya no necesita presentación al haberse establecido sus peculiaridades en la primera novela. El cambio principal está en la perspectiva, ya que usa el punto de vista múltiple para aprovechar a varios personajes, aunque profundiza en ellos menos que en Pórtico. Cosa normal, por otro lado, al haber más personajes relevantes y dejar de trascurrir la historia en el diván de un psiquiatra. Aunque en cierto sentido se trata de una novela más simple que la inaugural, en muchos aspectos creo que mantiene el nivel. Probablemente lo más importante es que el enorme poder seductor de Pórtico, basado principalmente en el enigma que representan los Heechees, continúa intacto a pesar de que se revelan muchos misterios. Yo hubiera pensado que esto le hubiera restado encanto, que nos encontraríamos ante soluciones vulgares que no podrían sostener el peso de la expectativa, pero por una vez mis prejuicios me fallaron. El encanto Heechee sigue intacto, a pesar de que al final del libro sabemos mucho más de ellos y sus motivaciones. De hecho, mi interés se ha acrecentado mucho gracias a ese giro final que lo pone todo patas arriba: mis prejuicios podrían decirme que es una huida hacia adelante a lo Lost, pero ahora mismo no me siento con derecho a dudar del Maestro Pohl. Buscaré activamente el volumen 3, ahora necesito leerlo.

1 comentario:

Noée dijo...

Salut,
J'ai lu ton texte mais je crois n'avoir pas tout compris... A quand un texte en français !!!

Bisous

Stéphanie