lunes, 12 de diciembre de 2005

Felicidad (o no)

Happiness ™ es el título del último libro que he leído, aprovechando estos días libres del puente (el autor, por cierto, es Will Ferguson, totalmente desconocido para mí hasta la semana pasada). Me pregunto si debería incluirlo en la lista de candidatos a Lo Mejor del Año. También me pregunto si no sería mejor cerrar esa lista ya de una vez, porque hace tiempo llegué a un acuerdo conmigo mismo en que el premio se lo llevaría, con todo merecimiento, La Canción de Hielo y Fuego, de GRRM (suena a onomatopeya, ahora que lo veo). Apenas quedan dos semanas de 2005 y veo poco menos que imposible que llegue a leer en estos días algo que me haga cambiar de opinión. Pero dejémonos de rumores de café y quinielas no oficiales, que esto ya parece el Planeta (me insulto a mí mismo con esto, es probable que ningún premio planeta se aproxime siquiera a ninguno de los miembros de mi lista de candidatos… pero seamos condescendientes).

De todos modos, ya habrá tiempo de hablar de La Canción cuando el jurado le otorgue el premio (si es que se lo dan, claro xD). Yo quería hablar de Happiness ™. Es un libro que me ha llamado la atención porque se trata de literatura humorística… ¡que me hace gracia! Es un libro desenfadado e insolente, que te deja con la sensación de haber estado burlándote de cosas serias. Facilón en algún momento, no carece de cierta clase. No es que te enganche terriblemente, pero se deja acariciar a cada página y arranca muchas sonrisas; unas previsibles, y otras desde luego no. Construye arquetipos y luego los pisotea; el mismísimo protagonista es un maldito tarugo arrogante y ridículo que resulta terriblemente familiar, quizá porque todos conocemos a alguien como él… o, Dios no lo quiera, reconocemos en él algún tic nuestro. El protagonista es editor de libros de autoayuda, y claro, los odia todos. Y aunque se pasa todo el libro rajando de esa mierda y de todo el maldito montón de morralla de los aspirantes a escritores (trilogías "en tres partes", noveluchas de acción de las que vosotros y yo hemos sufrido en algún momento y chorradas de c-f con final calcado), al final queda como un regustillo a justamente eso, a libro de autoayuda. En plan “para ser feliz no hace falta ser feliz”, o algo así. Y de todos modos, ¿quién cojones quiere ser feliz?

O igual se me ha ido la olla con la lectura final. Pero recomiendo el libro, es divertido, entretiene, y hay un detalle particular al final que me gusta mucho, y que no voy a revelar aquí, no sea que alguien quiera leerlo. Vamos, que está guay.

Y aún así no estoy seguro de si incluirlo como candidato o no. Me pregunto por qué. Quizá pienso, inconscientemente, que el rollo humorístico es menos digno de mención (iba a decir “menos serio” hasta que me di cuenta de la tontería). ¿Es posible que lo que a muchos capullos les pasa con la ciencia-ficción o el folletín me pase a mí con la comedia escrita? Dios no lo quiera. Es comedia. Me ha hecho gracia. Luego, tiene que ser buena. Pues ya está.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro de que hayas incluido a Transmet en la lista de candidatos. Estoy de acuerdo contigo en que tal vez la palma se la lleve "La canción de hielo y fuego", pero sin duda el cómic del señor Ellis es un más que digno semifinalista.

diego dijo...

mmm... ¿Transmetropolitan como lo mejor del año? no digo que sea malo, claro, pero ¿lo mejor?

Waznei dijo...

Hombre, probablemente no sea lo mejor, pero está de puta madre y se merece el honor de estar entre los elegidos. En mi opinión falla al final, y es verdad que hay números flojos, pero en general tiene un gran nivel. Además, el rollo c-f está muy bien llevado, y algunas historias, como la de los revividos, por ejemplo, son extraordinarias.

Stereotopffer dijo...

Dudo que Transmetropolitan se merezca ser el mejor en nada. Guiones decentes, narración simple, dibujos mediocres (tirando a malos según el día).

Es entretenido y está bien hecho está claro, pero como tu bien has dicho para estar en la lista hace falta algo más, yo no se lo veo.

Para gustos...