domingo, 5 de marzo de 2006

(¿:?)

¿Has pensado alguna vez en el porqué de las cosas? Atontado como me encuentro, una mañana de domingo no es una gran diferencia. Puedo seguir haciendo esto todo el tiempo que haga falta y seguiremos sin llegar a ningún lugar. Tú, tan lejos; y yo aquí, medio dormido, con dolor de cabeza, el pelo arremolinado en una especie de corona de la dejadez. Quizá debería cortármelo. Pronto, me digo, pronto, pero todavía no.

Esto no es lo que yo tenía pensado. En realidad esto no tendría que estar teniendo lugar. Tampoco es lo habitual. Suele ser más coherente, menos ambiguo. Directo. Volveré por donde solía, porque me gusta hacerlo. Pronto. Pronto, pero todavía no.

Dicen que cuando hablas con alguien que está dormido, ese alguien te escucha. Aunque luego no lo recuerde conscientemente, de alguna manera se supone que “saben” aquello que les has contado. Es el principio que siguen esas cintas que uno se pone antes de dormir para ayudarte a… aprender cosas, o a dejar de fumar. Chorradas de psicólogos. Chandler (se escribirá así?) las usaba en un episodio de Friends, pero se equivocaba de cintas y luego había simpáticos equívocos. Qué fácil es guionizar una sitcom.

Me pregunto de dónde habrá salido esa idea tan tonta. También me pregunto quién puede querer decirle algo a alguien mientras duerme. Cobardía, seguro. Aunque es mayor cobarde quien se finge dormido. ¿Sabéis de qué hablo? ¿No? Da igual.

¿Has pensado alguna vez en el destino de las cosas? ¿En lo pretencioso de las canciones tristes? Se trata sólo de ir juntando palabras y poner cara de sufrir. ¿No hay una contradicción en alguna parte?

El cerebro está lleno de recovecos. Hablo literalmente. Todos hemos visto imágenes (o al menos, dibujos) del aspecto que tiene un cerebro. Es como una masa retorcida de algún tipo de pasta con una forma que recuerda vagamente a un nido de gusanos. Me parece admirablemente apropiado. Flota en un líquido, creo. Ahí, dentro del cráneo. Todos esos rincones tan preciosos.

Es como cuando despiertas de un sueño, en una mezcla de poco a poco y de repente. Tus sentidos te alcanzan (alguien te llama, o alguien te toca), y aún tienes tiempo a pensar, allí en el sueño, que qué extraño, que no hay nadie a tu lado o no sabes quién te llama. Luego la realidad te da un mazazo y no sabes ni por dónde vas. Es como el sueño. Difícil distinguirlos. Si luego te vuelves a dormir, probablemente ni siquiera recuerdes lo que pasó. Demasiados rincones. Fácil perderse.
Se termina el disco, se acaba el tiempo, lágrimas en la lluvia, la noche cae en Hoboken, etcétera, etcétera. Recuerdo que hace muchos años, uno decía "etcétera" tres veces. Luego, la cosa se quedó en dos. Hoy en día, uno dice, como mucho, "etc". Economía del lenguaje.

Y podría seguir así todo el tiempo que hiciera falta, pero ya veis que seguimos sin llegar a ningún lugar. “Ainsi s’achèvent mes réflexions”, Dick dixit.

8 comentarios:

Stereotopffer dijo...

¿qué pasó?

Si hace falta llama o hablamos, por mail o msn.

Y si no nos vemos el finde...

Que pasa en tus sueños tío¿?

Preocupado me dejas...

Zabu dijo...

¿Cómo hará Miguel para ser siempre el primero en comentar los escritos de nuestro círculo de amigos?

(PD: Creo y sinceramente espero que Berni haya publicado uno de sus ejercicios de estilo... en este caso intuyo que "a la Phillip K. Dick").

El Gran Chimp dijo...

"Descontado, pues, que soy un décadent, soy también su antítesis. Mi prueba de ello es, entre otras, que siempre he elegido instintivamente los remedios justos contra los estados malos; en cambio, el décadent en sí elige siempre los medios que le perjudican"
Federico.

Un saludo.

Waznei dijo...

Juas!

Estoy bien, por supuesto. No ha pasado nada. ¿Es que suena preocupante? No veo por qué. Lo del cerebro como un nido de gusanos sí que queda un poco asquerosillo, es verdad. Pero es que siempre me lo ha parecido.

Supongo que el que más acierta es ZABU con lo de "ejercicio de estilo", aunque tampoco se trata de eso. Este post es sólo lo que pasa cuando tienes media hora muerta y empiezas a escribir sin saber qué es lo que vas a poner. Puse lo que se me iba pasando por la cabeza, de ahí el caos. Me doy cuenta de que hay cosas incomprensibles para el lector; por ejemplo, estaba escuchando un disco de Yo La Tengo cuya última canción es, justamente, "Night Falls On Hoboken". Y chorradillas así (hablar de sueños y confusión en un mensaje confuso y semionírico me pareció apropiado).

No se me asuste usted, GRAN CHIMP, esto suele ser más entretenido (y de hecho lo comento al principio). Es interesante esa cita que pones. No reconozco la fuente (el único Federico que se me ocurre es Lorca, pero ni papa). Ilustra bien lo que decía de las canciones tristes. Son decadentes.

Por cierto, ZABU, no soy digno de tantas alabanzas como para que se me compare con Philip K Dick, uno de mis favoritos entre los favoritos. Pero me llama la atención que lo hagas sin haber leído (que yo sepa) ninguna de sus obras. Parece que tiene reputación de loco rayante, pero en realidad no es para tanto. Si quieres, te puedo dejar alguna cosilla suya. Ubik es una buena manera de empezar, creo yo.

Pronto, un post "de verdad".

El Gran Chimp dijo...

La cita es de Federico Nietzsche, un tipo famoso por lo cachondo que era.
Tranquilo waznei, no me asusto, su "Era de las Yoyas" me pareció de un gusto sublime.

Zabu dijo...

Cierto, sólo conozco la prosa del señor Dick por "Sueñan los androides..." y por comentarios vuestros. Y cierto, de manera poco rigurosa le aplico fama de loco rayante, pero sólo en base a comentarios ajenos. En realidad jugaba con otros parámetros que eran:

Sé que a veces haces estas cosas ("ejercicios de estilo" es mi forma cogida por los pelos de llamarlo... por otra parte, si escribías sin fondo, sólo es forma, y de ahí estilo, que es lo que ejercitas :P)

Sé que te gusta Ph.K.D.

Tus palabras finales son "Dick dixit"... no se me ocurren más Dicks.

Hice una asociaciación fácil de ideas y aventuré una conclusión. Nada más.

Estaré encantado de leer cualquier cosa recomendada.

Lo que me extraña es que no hayas dicoh de las canciones tristes que son "pretenciosas".

Wally Week dijo...

No sé no sé, yo no digo dos etcéteras, digo sólo "y etcétera". O "Etcéteras". O "Demás etcéteras".

Que lo que son tres no he dicho nunca, te vengo a decir.

Alberto Iglesias Lorenzo dijo...

mariconazo, deja de hacer ejercicios de estilo y escribe una novela en dos tomos sobre mí.