domingo, 9 de octubre de 2005

Anuncios (2)

He vuelto. Este fin de semana he estado fuera; me he ido al pueblo a causa de un ineludible compromiso familiar. El compromiso se resolvió en un par de horas, pero estuve los dos días allí. Dos días pueden parecer muy poco tiempo. Incluso a mí mismo me parecían muy poco tiempo. Tan poco que no me pareció necesario llevarme un libro para leer, ni siquiera cogí el discman por la pereza de desconectarlo de los altavoces. “Total, son dos días”, me dije. Y ni siquiera enteros.

Pues bien, fue un error. Dos días pueden ser infinitos, pueden ser la eternidad condensada. No estoy seguro de que hayan transcurrido. Fueron dos días bastante aburridos. Llegué a ponerme a ver la tele. Fue sólo un rato, pero fue suficiente. Que la tele es una mierda es algo que todos sabemos, pero no deja de sorprenderme hasta qué punto es capaz de empeorar en fin de semana. Lo peor. Asi que naturalmente, me puse a ver anuncios.

No hace mucho que hablé de anuncios y no me gusta repetirme tan seguido, pero qué se le va a hacer. Es lo que me apetece decir ahora y ya está. Hubo un par de anuncios que me llamaron la atención por diversos motivos. De uno de ellos ya me habían hablado antes, precisamente a raíz de comentar mi “artículo” sobre el anuncio de neutrex. No recuerdo quién me lo comentó, pero entonces no lo había visto y no pude decir gran cosa sobre él. Se trata del anuncio este en el que sale un señor contando un chiste malo mientras se prepara un café. Luego sale la voz de Mónica Geller diciendo en plan zorra algo como “enhorabuena chicos, ya podéis hacer dos cosas a la vez”. Cuando lo veía por primera vez me desconcertaba porque el tipo estaba solo. Contaba el chiste en voz alta, pero no había nadie con él. Supongo que será para no distraer la atención, para ahorrar una paga o simplemente para que el tío parezca más gilipollas todavía. Bueno, da igual. El caso es que me hizo gracia. Comparte con el de neutrex esa intención de explotar el cliché del hombre como inútil en la cocina, aunque este va más allá para intentar convertirlo en un inútil absoluto. No me parece mal. Que sean las mujeres las que se dediquen a hacer el café, o cualquier otra tarea fastidiosa por el estilo. Lo que llama la atención de este anuncio es la descarada insolencia de la que hace gala. No lo he comentado aún con ninguna, pero estoy seguro de que a las chicas les encanta. Qué simplonas son, las pobrecillas. Qué fácil es satisfacer su orgullo. Saltan a la mínima, buscan provocaciones y ofensas en cada pequeño gesto, pero cómo se apresuran a aceptar encantadas cualquier adulación de tres pesetas. Por supuesto, no hay ninguna organización de hombres que proteste por el menosprecio del anuncio este porque en realidad nos da igual, sabemos que es una licencia paródica e incluso nos hace gracia. Pero sería imposible, por ejemplo, ver el anuncio de un coche cuyo eslogan fuera “tan fiable que incluso una mujer puede conducirlo”, o algo así. Ojalá algún día pierdan ese (justificado?) complejo de inferioridad que las hace tan insufribles tan a menudo.

El otro anuncio que me viene ahora a la cabeza es el de unos relojes. “Fossil”, creo que era la marca. Es un nombre muy desafortunado, la verdad, pero se me ha quedado sólo por eso… ¿merece la pena que recuerden tu marca por asociarlo a algo negativo? Interesante pregunta, pero no quiero hablar de esto ahora. Quiero hablar del anuncio. En al anuncio, un robot andante con un gran reloj en el torso y de aspecto bastante ridículo va caminando por la calle. Se cruza con una tía, y el robot, que debía de estar programado por uno de esos nerds pajilleros (que se son los que se dedican a programar cosas, reconozcámoslo) vuelve la cabeza para mirarle el culo. En ese momento de distracción, el robot, que me recuerda poderosamente a Flick, aquel otro gilipollas de aquel otro anuncio gilipollas, se cae por un agujero que estaba en medio de la calle. Pero no pasa nada, porque cae en el metro y sigue andando por allí como si nada, todo sonriente. Además todos los extras del anuncio sonríen también. Yo no sé a qué viene tanta sonrisa. Y se acaba. Pues a ver, que alguien me lo explique. ¿Qué coño significa toda esa mierda? ¿Qué cojones pinta ese robot asqueroso? No puede ser un anuncio para niños, a menos que se pretendan fomentar conductas como fijarse con descaro en los culos de las chicas o cruzar la calle sin mirar por dónde se pisa. No tiene ninguna relación con el producto, y no me vale que el robot lleve un reloj en el torso. Según eso, si llevara un falo enorme podría ser el anuncio de un sex-shop sin necesidad de cambiar nada, y a mi faceta de especialista en marketing eso le parece abominable (aunque como anuncio de sex-shop sería cojonudo). Ahora que lo pienso, es posible que fuera concebido como anuncio para cualquier otra cosa (probablementet un sex-shop) y el creativo lo reciclara para uno de relojes. O eso, o es que ese anuncio está destinado a subnormales y/o creado por subnormales. Y si no, que baje Dios y lo vea… como en ese otro maravilloso anuncio, en el que Dios se le aparece a una moza para darle un fijador de pelo. Es absolutamente genial, comparable al de la chica del futuro que viene con el detergente. Pero eso, si se tercia, lo hablaremos en otra ocasión….

3 comentarios:

RhyssFen dijo...

XDDD, sublime tio, k arton de reir jajajaja, tienes toda la razon.

Random dijo...

deja de ver esa publicidad demoniaca y mirate divx. Pero no veas "Constantine"... acabo de verla ahora, sabiendo que me esperaba una gran decepción, puedo decir que es una pelicula entretenida...hasta que en los ultimos fotogramas cometen; ¡¡¡HEEREEJIIIIAAAA!!!
, por si no la viste no te contaré que ocurre, igual lo adivinas...
Ah, despues fui a mi página favorita sobre música, y lo que vi es que "The Constantines" tienen nuevo disco, te recomiendo todos ellos...Entonces me di cuenta de la sincronicidad del asunto. Así que procedi a buscar sincronicidad en la Wikipedia, ¿y que fue lo que encontré en una referencia?;

# John Constantine, the main character in the Vertigo Comics series Hellblazer, is sometimes seen "riding the synchronicity highway," to meet certain goals or even just to one up those around him. This has the same effect as that described in this article, and it is one of John Constantine's more unique tricks, and part of what makes him so dangerous. He is also seen doing this in Books of Magic, the graphic novel by Neil Gaiman."


Bueno te dejo de dar la brasa, pero es que aunque esté demasiado acostumbrado a ver sincronías, nunca me habia encontrado con una circular...

Random dijo...

http://www.austinchronicle.com/issues/dispatch/2005-01-21/screens_string_all.html

hala, aqui te va un linkregalo...y si el prota es keanu reeves (sincronicidad?, no, no lo hago a proposito...)
ya me comentaras que tal la ves, esteticamente y tal...


ah, salio nuevo disco de dEUS...