martes, 25 de octubre de 2005

Juegos de perros...


...y otras estupideces. Pues sí, por la tele no hacen más que anunciar el juego ese de los perros de la Nintendo DS. Pensaba que no había nada peor que ver a Estopa anunciando videojuegos, perdiendo así toda la dignidad del medio, pero una vez más, me equivocaba. Siempre hay algo peor, amigos. En este caso, ver a Estopa anunciando videojuegos para memos. Como si fuera lo máximo o algo así. Como si no conociéramos todos el tamagochi. Y vaya nombre original que tiene el invento. Nintendogs. Alguien se ha devanado los sesos con eso. Es para aplaudir.
Pensándolo bien, no es de extrañar que el pasatiempo ese (a juego no creo que llegue, pero no voy a cargar mucho las tintas porque, al fin y al cabo, no lo he visto) haya triunfado en Japón. Es el tipo de chorrada que les mola a los japos. Y seguro que la mayoría de ellos no tiene sitio en sus casas para una mascota. Me recuerda un poco a "¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?", ese libro estupendo en el que la humanidad estaba obligada a cuidar a una mascota por motivos sicológicos y sociales. Los pobres desgraciados que no podían permitirse una mascota de verdad, recurrían a un robot diseñado para simular ser un animal hasta en los más ínfimos detalles. Y la gente se desvivía por sus animales eléctricos. Lo que en la obra de Dick (claro, por supuesto, quién si no, estaréis pensando muchos... qué le vamos a hacer si Dick ha tocado todos los temas) llegaba a ser triste y patético, resulta que en la realidad es una gran innovación y un avance de la técnica hecho a medida de las posibilidades de la nueva consola portátil de Nintendo.
Yo la verdad no tengo muy claro cuáles son esas posibilidades. Tiene una pantalla táctil, vale, pero ¿para qué coño queremos una pantalla táctil? ¿No podemos hacer exactamente lo mismo con un cursor y una cruceta? Bueno, tal vez haya alguna cosilla que no, y tal vez resute práctico para hacer según qué cosas. Exactamente igual que un ratón, vamos. La gran innovación se puede equiparar a haber logrado incluír un ratón en una portátil. Que no está nada mal, por otra parte. Mi duda viene de que lo único que se les ha ocurrido para fardar de las (supuestas) tremendas posibilidades que ofrece el invento es hacer un tamagochi con perros en los que ¡oh, maravilla! puedes "acariciarlos" tocando la pantalla. Bien por los avances de la técnica. ¿Para cuándo avances en el desarrollo del juego? Puede que sea muy bonito y muy "interactivo" (sí, tienen la desfachatez de llamarlo así), pero el juego sigue siendo una mierda. Posiblemente guste a los niños pequeños y a las niñas mayores, pero todos sabemos que a esos les gusta prácticamente cualquier ñoñez. Porque me da la nariz que todos los perritos van a ser muy parecidos, todos monísimos y encantadores, y jugarán con pelotitas y darán saltitos de formas muy graciosas. Pues vaya mierda. Con lo bonito que sería poder criar a un doberman enorme y fiero y azuzarlo contra los otros. O a un bulldog sucio y huraño. O poder darles con el palo del dolor si se te cagan en la alfombra. Que te destrocen el sofá a mordiscos cuando no estás mirando. Que te obliguen a abandonarlos en una gasolinera si te aburres de ellos y quieres empezar otra partida. Pero no, imagino que todo será en colores pastel y con musiquitas de circo de esas que tanto le gustan a los nintenderos.
Y es que, puestos a sacar juegos de este tipo, deberían tener algo más de cuidado con los valores que se transmiten. Cuando digo esto estoy pensando específicamente en el Sims, juego que sí he jugado y que puedo decir sin temor a equivocarme que es una puta mierda repugnante. Te lo venden como un simulador de vida, en el que puedes "dirigir" la vida de unas seudopersonas. Es un juego odioso desde su misma concepción. Y es que si uno quiere que sus sims sean felices, lo que debe hacer, básicamente, es comprarles una tele gigante, ponerles un salón enorme, muebles de diseño, casas palaciegas, cuadros caros, un equipo de música que flipas, el último grito en decoración, etc. Y para ello debe trabajar y trabajar y trabajar. Todos los putos días de su vida, por cierto. Creo que la posibilidad de ir de fiesta se incluyó en una de las últimas expansiones, en el juego original el pobre sim estaba condenado a una vida sin fines de semana en la que su única alegría era ver una teleserie en su televisor de plasma. Pero él era feliz así, asi que de alguna manera la felicidad debe de consistir en eso... o esa parece ser la moraleja del juego. No creo que muchos jugadores vayan más allá de este análisis. Como todos sabéis, el juego triunfó la hostia y la segunda se parte se vende como churros desde hace meses. Los pobres padres piensan que es un juego educativo y sin violencia. Yo creo que es un fabricante de esclavos, y lo que es peor, es terriblemente aburrido. Más valdría que estuvieran jugando al GTA, bailando en las discotecas y matando camellos. Pero no, claro, en el GTA uno puede tomar decisiones.
Juegos de perros, vidas de perros.

3 comentarios:

Diego dijo...

"(...)Posiblemente guste a los niños pequeños y a las niñas mayores(...)"
X''D

Stereotopffer dijo...

yo pensaba que la ffinalidad del Sims era encerrar a los personajes en haitaciones estancas sin papel de pared ni muebles ni nada, hasta que se measen se cayesen de sueño y finalmente muriesen...

Diego dijo...

y lo que mola... que en cada edición hacen más realistas los gritos de pánico y angustia cuando los personajes descubren que no pueden moverse con libertad ^^