martes, 15 de noviembre de 2005

A tontas y a locas

¡Nuevos casos de incompetencia! Por fin la profesora de Operaciones me ha pasado los documentos que necesitaba para el trabajo. La verdad es que está siendo eficiente. Será una intransigente odiosa, pero hace las cosas bien, a su manera. Su manera es una puta mierda, una burla, una injusticia social, pero lo hace muy bien. La incompetente no es ella. No, la incompetente es la encargada de fotocopiar los documentos. La profe quería que se los devolviera rápido, asi que me sugirió que los dejara en fotocopiadora allí mismo. Lo hice. Fui a recogerlos a la hora convenida, pagué y me fui. Llegué a casa, y al echarles un ojo desinteresadamente comprobé que no eran las copias que yo quería. De hecho, al mirarlo bien ví que esas copias ni siquiera estaban a mi nombre. La fulana debió de tener un lapsus enorme. Mañana tendré que volver por allí a que me den mis putas copias. Menos mal que es muy cerca, si llego a tener que ir al cuvi por algo así mato a alguien. Solo espero que Pablo no necesite sus apuntes de logística con demasiada urgencia.

Supongo que esto puede haber sido sólo un error aislado. Una persona razonable así lo consideraría. Así que dejad que cuelgue por unos instantes mis hábitos de persona razonable y me ponga los de perturbado esquizoide que tiene razón (que por cierto, me sientan bastante bien, aunque es difícil encontrar ropa de mi talla). Una manga, la otra… ya.

El mundo está lleno de gilipollas y de inútiles, mayormente. A menudo los gilipollas son también inútiles. Si lo pensáis con cuidado, veréis que todos vosotros conocéis un montón de casos de estupidez, incompetencia y pura mezquindad. No es sólo el caso de la pobre chica que se equivoca al darte las copias, es también ese mamón que te cobra por adelantado por algo que resulta que no es lo que quieres, aunque le has dado la referencia correcta, y que semanas después decide que pasa de conseguírtelo y que te vayas al Alcampo (y si no que te den); del médico subnormal que te dice que no, que eso no es nada, y te receta un antiinflamatorio de mierda cuando empiezas a enloquecer de dolor (se nota que no es tu boca, hijo de puta); o ese otro cerdo piojoso que ni siquiera se molesta en mirarte ese extraño eccema en la piel cuando, como descubrirás más tarde en el especialista, resulta que es una enfermedad terrible que necesita de tratamiento inmediato. El mundo está lleno de idiotas y sería bueno matarlos a todos. Sobra gente. La mayoría de los problemas del mundo se pueden resumir en uno solo: sobra gente. ¡Anímate y cuenta aquí los casos de incompetencia y/o retraso mental de los que has sido testigo o víctima! ¡Desahógate con nosotros! ¡Es gratis!



PD.
Pensaba publicar esto tal cual, pero un nuevo caso de flagrante incompetencia me lo impide. Estos días la conexión no hace más que caerse. No sé qué hacen los soplapollas de R con ella, y me importa una mierda porque no es mi puto problema. Yo pago un dinero para tener una conexión de 24 horas. ¡VEINTICUATRO HORAS, CAPULLOS! ¿Acaso vais a descontarme de la factura todos los minutos en los que no estáis prestándome el servicio al que os obliga el contrato, jodidos bastardos? Cómo os odio a todos, cabrones. Ah, si yo tuviera poder sobre la Vida y la Muerte...

3 comentarios:

Escipión dijo...

Ber, sólo Exterminius tiene poder sobre la Vida y la Muerte, tendrás que resignarte.

C Sh dijo...

Esto de escribir desahoga, ¿eh? :))

Waznei dijo...

Ya te digo!