jueves, 21 de abril de 2005

Gilipolleces

Gilipolleces

Si uno quiere encontrar gilipolleces, lo mejor que puede hacer es leer un periódico. Escuchar a los políticos también suele dar buenos resultados, pero lo que hace que los periódicos sean la mejor recopilación de estupideces que se puede encontrar es que en ellos confluyen los dos mayores generadores de tonterías del mundo: Los políticos y los periodistas (los tertulianos también están en esa lista, pero merecerían un comentario aparte). La estupidez de unos y la ignorancia de otros forman un cóctel grotesco que lleva muchos años provocando errores, desinformación y grandes dosis de incultura en general. Y eso ya sin mencionar el partidismo de unos y otros.


La gilipollez de hoy se le ha ocurrido al capullo de Pedro Núñez Morgades (el mamoncete de la foto), que no se sabe cómo ha llegado a ser el Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid. Pues bien, he leído en un periódico (y también podéis ver la noticia aquí ) que el tipo este recomienda prohibir que se venda a los menores videojuegos recomendados para mayores de 18 años. Aunque en principio me tendría que dar igual, porque para empezar la medida no me afectaría ni a mí por ser mayor de edad ni a nadie por la existencia de los programas P2P, no deja de llamar mi atención la soberana tontería que supondría.


En principio puede parecer razonable que los menores no jueguen a juegos diseñados para mayores de edad. Es una recomendación perfectamente legítima. Recomendación que, desde hace muchos años, aparece en todas las cajas de todos los videojuegos que puedas comprar en este país. Asi que, o bien Pedro ignora el significado de la palabra "recomendación", o bien es un gañán. Porque sólo un gañán puede pretender prohibir a un determinado sector de la población el acceso a esta forma de ocio. Los videojuegos son un medio de expresión, al menos en la misma medida en que lo son el cine y la literatura. El cine, por ejemplo, también tiene un sistema de recomendación por edades. Y me parece muy bien y es muy necesario. Pero cualquiera se da cuenta de que es ridículo prohibir a un chaval de 14 años entrar en una sala de cine o alquilar una peli que sea recomenadada para mayores de 18. Incluso el soplapollas del Pedro Núñez ese se daría cuenta de que con los videojuegos pasa lo mismo si se hubiera molestado en echarle un ojo a alguno. Por otra parte, en los libros y novelas nunca he visto ninguna advertencia de edad, y me pregunto por qué. Pensándolo bien, sería una buena manera de incentivar la lectura en los jóvenes que algunos libros estuvieran clasificados como "para mayores de 18".


Pero volviendo al tema, vemos que Pedro Núñez no es el único imbécil relacionado con la noticia. Un tal Alejandro Perales, presidente de nosequé, justifica la propuesta comparando los videojuegos con el tabaco y el alcohol. Sí, amigos: este señor compara una sana afición (como pudiera ser ver una peli de terror) con el hecho de inhalar un veneno adictivo que te provocará problemas de salud y una muerte prematura. Para qué comentar nada más. La ignorancia es muy atrevida, como bien dijo algún sabio. El caso es que se me acaba mi tiempo de reposo, asi que va a ser mejor que deje esto para que no se me transtorne el horario... aún tengo que comer! Ya seguiré defendiendo la Justicia y la Razón otro día.

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